Reseña | Yo, Mussolini

"Yo, Mussolini". Función del sábado 6 de abril de 2019. Teatro TNT.

Dirección: e interpretación: Un espectáculo de Leo Bassi.

"Cuando oigo hablar de la vuelta de la extrema derecha, el bufón que tengo dentro se despierta y le entran muchas ganas de burlarse de todo su discurso. Sentí una necesidad visceral de buscar las contradicciones en su retórica y divertirme con las consecuencias. Así fue cómo me surgió la idea de transformarme en el personaje más emblemático del fascismo: Benito Mussolini" .

Que un actor de la talla de Leo Bassi elija Sevilla para el estreno mundial de su nuevo espectáculo es una gran noticia. Que el teatro se llene lo es más. El filósofo, poeta y bufón se planta en el escenario con su uniforme militar y casi que no hace falta nada más. Ya arranca las primeras carcajadas. Con el brazo en ristre y el farfulleo que sale su boca -a veces incomprensible- , el Duce rompe tabúes y pone en la mesa un tema delicado. Siempre desde su compromiso con lo que ocurre en el mundo.

El auge del viejo fascismo en Europa es el punto de partida para la nueva creación de Leo. Mostrar la fragilidad del pensamiento fascista es uno de los objetivos. Lejos de llegar a Mussolini desde la burda imitación, Bassi encara el personaje a partir de una gran documentación. La forma en la que cala el mensaje fascista en una juventud cada vez más desinformada, tal vez parecida a la de aquel tiempo en el que nombraron al Duce "hombre del año" de la revista Times en 1936.

"El fascismo arranca los peores instintos  de la gente mediocre" señala Bassi

La técnica que dan los años, las tablas, hacen que con muy poco el artista saque oro. La escenografía -un atril con banderolas y pantalla al fondo- y las luces ayudan, claro, suman, pero en este espectáculo la mirada está siempre focalizada en el discurso de Leo Bassi. Ayuda que el técnico esté en escena e interactúen, ayuda también los números básicos del clown de siempre como el de machacar las frutas salpicando al público. Verlo bailar es toda una experiencia. Todo ayuda y casi nada sobra. Las risas mutan en carcajadas pero a veces se convierten en una carcajada fría, reflexiva, que se congela si se piensa.

Dicen que las personas con sentido del humor son las más inteligentes. Y dicen, también, que el humor espanta el miedo. Desde luego el bufón era el único capaz de decir las verdades a la cara. Por eso, tal vez, Bassi es más bufón que clown. En estos tiempo donde casi todo está prohibido -al menos, moralmente-, es una delicia ver a alguien contar lo que nadie se atreve a decir en alto. A más de uno y una se le debió poner los pelos de punta cuando el maestro sentenció que el fascismo del que él habla tiene un cómplice en Andalucía, llave del nuevo gobierno de la Junta. A más de una y uno se le debió poner la piel de gallina viendo como por muchos avances y formación, estamos volviendo a repetir la historia.

Sin duda, quien avisa no es traidor. Siempre querré que de todo, de todo, me avise antes un payaso que un dictador. 

Fran Garcón.