Reseña | Todas las noches de un día

"Todas las noches de un día". Función del viernes 18 de enero de 2018. Teatro Lope de Vega.

Dirección: Luis Luque.
Autor: Alberto Conejero.
Reparto: Carmelo Gómez y Ana Torrent.
Espacio escénico: Monica Boromello.
Iluminación: Juan Gómez-Cornejo.
Vestuario: Almudena Rodríguez.
Composición original: Luis Miguel Cobo.
Productor: Jesús Cimarro / Pentación espectáculos.


En Todas las noches de un día se para el tiempo. En este mundo de prisas, el viejo invernadero donde Samuel trabaja con las plantas parece resistir al movimiento de las agujas. Silvia, la dueña de la casa, ha desaparecido. O al menos hace tiempo que los vecinos no la ven. El jardinero se resiste a abandonar su sitio sagrado donde la vida y los recuerdos se cruzan. La policía acude a la casa para intentar despejar las dudas sobre el paradero de Silvia. Alberto Conejero plantea un thriller poético sustentado en el amor. O el amor imposible. El jiennense es uno de los autores más importantes del panorama escénico y con este texto vuelve a demostrar su habilidad para enganchar al espectador a través de la dulzura de las palabras.

Luis Luque se encarga de la dirección. Asume la compleja labor de impregnar de acción un texto poético y narrativo. Sin duda un tándem interesante en un montaje que se ha convertido en uno de los platos fuertes del comienzo de año en la capital hispalense. Tras cosechar buenas críticas en Madrid, la obra ha conseguido llenar el Lope de Vega en todas sus funciones.

Parte de responsabilidad de estas cifras recae en Carmelo Gómez y Ana Torrent. Los intérpretes asumen el riesgo y son capaces de echar el espectáculo a sus espaldas y dotarlo de vida, delicadeza y pasión. Gómez hace suyo a Samuel desde el principio, capaz de meterse al público en el bolsillo incluso antes de abrir la boca. El masaje y el mimo a cada palabra es tan evidente que no importaría doblar en tiempo a la obra. Gómez seguiría encandilando al respetable. Torrent no se queda atrás y hace lo propio. Ambos consiguen hacer carne la poética del autor. Todas las noches de un día es la confesión ante la policía de Samuel sobre lo que aconteció con Silvia. Es eso y mucho más. Es la historia del amor, del amor alejado de lo líquido y pomposo. El amor oscuro como la vida. Doloroso. Ana Torrent y Carmelo Gómez se reencuentran veintisiete años después de Vacas (1992) en el debut de Julio Medem. Desde la fecha no se habían vuelto a ver.

Monica Borromello propone un espacio escénico interesante, que refleja a la perfección ese refugio con forma de invernadero. Ese jardín donde al amor imposible alguna vez destiló belleza y pasión a través de miradas únicas y olvidadas.

Somos lo que recordamos. Y eso nos cuenta también este montaje. Es una pena que todas las partes conformen un todo delicado, bello y atractivo pero en el conjunto deje un sabor algo frío. Tal vez como el amor de los protagonistas. Lo que está claro es que sí, somos lo que recordamos y con el tiempo recordaremos Todas las noches de un día como una de las mejores obras que pasó por el Lope de Vega esta temporada.

Fran Garcón.