Reseña | Los días de la nieve

Javier Mantrana
Javier Mantrana

"Los días de la nieve". Función del 15 de noviembre de 2018. Sala La Fundición.

Texto: Alberto Conejero.

Dirección: Chema del Barco.

Intérprete: Rosario Pardo.

Escenografía eIluminación: Manuel Ramos.

Diseño gráfico yFotografía: Javier Mantrana.

Diseño Vestuario: Pier Paolo Álvaro.


 "Amor es lo único que tuve. Lo demás, privaciones y llantos".

Hay algo de poético en cada detalle de Los días de la nieve. Desde los primeros ruidos de la máquina Singer hasta el aplauso final con el público en pie. Todo es poesía. Y todo es belleza. Josefina Manresa cose y escucha cómo habla el tiempo. Ultima un vestido azul de mar en su taller de Elche, un encargo para una enigmática clienta cuya identidad no se conocerá hasta el final. Una apuesta de la Diputación de Jaén para conmemorar el 75 aniversario de la muerte del poeta Miguel Hernández. Un montaje que nace a partir de las memorias de su compañera de vida, de la correspondencia entre ambos, y que no deja indiferente a nadie.

Rosario Pardo regala con generosidad una lección de interpretación desde la primera mirada a público con los ojos abiertos detrás de sus gafas. En esa mirada reside todo. Ya los tiene de su mano, no hace falta más. A partir de ahí sólo queda viajar por tantas emociones como puntadas al vestido azul de mar le queden. De la risa al llanto, conmovedora y desgarrada por momentos, golpeada por la vida pero nunca vencida, siempre añorando los momentos de amor pero sin perder de vista el horizonte. Graciosa, tierna, valiente y sencilla. Con dignidad. El dramaturgo jiennense Alberto Conejero hace poesía que se levanta del libro y se hace humana. En mayúsculas.

Cómo se conocieron, su debilidad por el luto, la desaparición de los hombres de su vida -entre ellos su primer hijo-, la luna de miel de un mes y un puñado de anécdotas cotidianas mezcladas con las letras que Miguel Hernández le escribió. Con un sabor amargo del país que fuimos, de torturas y cárcel, de peleas entre hermanos pero siempre desde la mirada de los años, sin ser el rencor el motor de nada.

Chema del Barco dirige el espectáculo con delicadeza. Aprovecha el ritmo que sugiere el texto y sus silencios para contar el tiempo y equilibra el espacio sacando partido a cada rincón. A pesar de que la fuerza de la propuesta está en las palabras y la soberbia interpretación de Pardo, Manuel Ramos ambienta con la escenografía y la iluminación un preciso taller de costura. Dota a la propuesta de verosimilitud y ahonda en la belleza. 

Sin duda, una de las puestas en escena más interesantes de estos primeros meses de temporada. Además en una sala como La Fundición que ayuda al intimismo que pide la obra. Los días de la nieve es una delicia que atrapa, te deja con ganas de más teatro, de más Miguel Hernández, de más Josefina Manresa y todo lo que rodeó su historia hasta que la oscuridad de aquel tiempo la fue apagando golpe a golpe.

Fran Garcón.