Reseña | Las Ratas

"Las ratas". Función jueves 22 de febrero de 2018. Sala La Fundición.

Texto original y Dirección: Nacho Gómez.

Interpretación: Ana Real, Almudena Ruiz, Mané Solano y Nacho Gómez.

Partitura musical: Mané Solano.

Escenografía: Ángela Guerrero.

Iluminación: Carmen Mori.

Vestuario: La hebra Grande.

Vídeo: Ana Rosa.

Fotografía: María Araujo.


"Cuando las ratas te enseñan a morder"

Teatro Exiguo llegaba a La Fundición para presentar su último proyecto, Las Ratas. Una historia en la que sus protagonistas, unos reclusos que están en el corredor de la muerte, desgranan la vida de la que parecen estar a punto de escapar. Lucia, Paulino y "El jefe", unas ratas un tanto curiosas que se van dejando conocer frente al espectador a través de una verborrea perfectamente orquestada

Divagan sobre la vida igual que la rata recorre alcantarillas infinitas, y sin rumbo ni sentido podría acabar extasiada, ya que sigue corriendo sin saber por qué. Al igual que ellos que hablan de todo y de nada. Poco de lo que decidan tendrá sentido, poco les falta para ver irremediablemente luz al final del túnel. Pero aún así, por suerte, no desesperan y parecen agarrarse a algo de esperanza.

El texto de Nacho Gómez corre el gran riesgo de parecer excesivamente crítico, pero es un riesgo que parece asumir con gusto y defiende de manera tenaz junto al resto del elenco que lo acompaña. Y aunque el lenguaje de la propuesta es la comedia pura y absurda, el espectáculo termina siendo un auténtico drama para el que lo digiere al completo. Es un vapuleo constante donde no dejan títere con cabeza y donde unas simples ratas desde su jaula parecen ser más conscientes de la triste realidad que asume todo un país. Por supuesto, esto es cuestión de gustos pero, parece que la tendencia en los últimos tiempos es la de huir de espectáculos críticos y, sobre todo, incisivos. Si ponemos al público ante salas que programan un solo estilo de teatro, no será raro que no tenga interés por lo "diferente" que, además, tendrá muy pocas opciones de ser programado en la ciudad. Y este es de esos espectáculos que salen de lo cómodo y se planta frente al espectador dispuesto a dialogar más allá de la risa. 

Volviendo a la piel de Las Ratas, el elenco equilibra la propuesta. Lo cómico y dramático, porque también se guardan varios momentos de contraste, está en cómo se van creando los golpes de humor entre ellos, y en cómo cada personaje tiene su peso muy bien delimitado en la obra. Cuestión que también se ve reflejada si observamos la disposición y el movimiento que guardan los actores durante todo el tiempo en escena. A pesar de contar con un espacio muy limitado, el juego escénico de actores y elementos, que no son pocos y pequeños, es algo muy limpio en todo momento.

A destacar, el cante de Ana Real, que uno nunca sabe si seguir riendo o aguantar la risa y escuchar esa voz tan contundente. Es una gran voz que se contrapone a lo absurdo que ocurre bajo su pico, porque ella es la única de la jaula que no tiene apariencia de rata. Y por supuesto, el trabajo de Mané Solano. No es casualidad que haya sido recientemente nominado al mejor actor en los Premios Escenarios de Sevilla 2018 por "Jeremy". Y no vamos descubrirlo nosotros ahora. Es un gusto para el espectador ver un actor con esa capacidad para transmitir, un payaso que parece imposible que pase desapercibido para el ojo que mira al escenario y dota a la propuesta de otro nivel de comicidad que hace que Las Ratas sea un conglomerado muy bien pensando. 


Reseña: Alberto Mejías.