RESEÑA | LA PÍCARA JUSTINA


"La pícara Justina" Tormento Compañía. Función 19 de enero. Teatro La Fundición, Sevilla.

Dramaturgia: Luis Felipe Blasco Vilches.

Dirección: Verónica Rodríguez.

Ayudante de dirección: Raúl Pérez

Elenco: Alicia Moruno, Nacho Gómez y Miguel López.

Diseño y realización de escenografía: Maca Márquez.

Diseño y realización de vestuario: Pablo de Miguel.

Composición musical: Jasio Velasco.

Diseño de luces y técnico: Valentín Donaire.

Diseño gráfico y Fotografía: Salvador Gil.

Producción y distribución: Gestora de Nuevos Proyectos (GNP) y Tormento compañía.

"Cuando cuatro siglos no marcan la diferencia"

Cuánto ha cambiado Justina con el paso de los siglos y qué poco ha cambiado el mundo que la rodea. Justina, que bien podría ser ahora María, Carolina o Elena, busca la libertad. Una libertad que empezó a buscar en 1605 (año de la primera edición conocida de esta olvidada novela de la picaresca española) y que aún en 2018 no ha encontrado del todo.

La Justina de 1605 no es la alcahueta, ni la ignorante. No es la monja de convento, ni la bruja despiadada... es la protagonista de una historia que, en parte, perdura cuatro siglos después. Justina es libre, en ella no manda más que su pensamiento, sus ganas de vivir y de sobrevivir al mundo machista que la rodea. Un mundo que solo la ve como un trozo de carne con el que desfogarse y del que poder sacar partido por el simple hecho de ser mujer.

En esta más que acertada adaptación realizada por el genial Luis Felipe Blasco y bajo la dirección de Verónica Rodríguez, nuestra Justina (Alicia Moruno), interpreta a una joven que solo quiere huir del tedioso mundo doméstico liderado por sus hermanos en el que ha vivido hasta la muerte de sus padres. Hermanos que tienen al resto de sus hermanas a la orden y servicio del comercio familiar. Justina quiere ser libre, crear su propia vida donde solo mande ella, pero en su camino se encontrará con más de una piedra con nombre masculino, que sólo se fijará en ella por intereses sexuales. No hacen falta cambios de luces espectaculares o de escenografía ya que, en un solo escenario, el público transita por cantinas de mala muerte, campos llenos de jóvenes, iglesias y hostales. Y todo gracias a la buena interpretación de sus actores y a la buena propuesta que Verónica Rodríguez hace desde la dirección.

Acompañada en escena por los brillantes Nacho Gómez y Miguel López, y la cantidad de personajes que éstos interpretan con bastante acierto, el público sigue las aventuras y desventuras de la muchacha sin perder pie a lo que en la escena acontece. Con toques de actualidad y conexiones directas al tema de la violencia machista tan presente, por desgracia, en nuestro día a día, esta adaptación nos hace replantearnos que apenas hemos avanzado en cuanto a pensamiento. Que nos siguen acosando, nos siguen tratando con inferioridad, que todavía hay tipos que se ven con la autoridad de poder hacer daño a las mujeres por creerse superiores y con derecho. "La pícara Justina" es una crítica fresca y un recordatorio teatralizado. Es un llamamiento a la libertad de la mujer y al despertar de conciencias que hoy en día siguen estando apagadas.

Una propuesta moderna y arriesgada que, sin perder la esencia del lenguaje original, hace ver al espectador que la figura de Justina no se quedó en el s.XVII. Que Justina sigue recorriendo hoy cada calle de cada ciudad. Que Justina, desgraciadamente, somos todas.

Cristina Ortega.