Reseña | IMPERIO

"IMPERIO". Función del 5 de diciembre de 2018. Sala B Teatro Central.

Dirección: Nicolás Espinoza y Laurène Lemaitre.

Elenco: Lucía Hernández, Juan José Morales 'Tate', Paula Pavez, Germán Pinilla y Juan Pablo Troncoso. 

Iluminación, escenografía y vestuario: Laurène Lemaitre.

Diseño audiovisual: Pablo Mois. 

Producción: José Manuel Navarro y Paula Pavez. Creación de Colectivo Zoológico, Teatro Habitado y Manonegra. En coproducción con Iberescena. 


"El desarrollo desarrolla la desigualdad" Eduardo Galeano.

El teatro como espejo de lo que somos. O de lo que nos hemos convertido. El poder de la imagen en una sociedad morbosa y publicitaria. Fugaz e inmediata. Aburrida. El 19 de diciembre de 2016, en la inauguración de la exposición fotográfica "Rusia en los ojos de los turcos", un joven policía turco asesinó al embajador ruso en el Museo de Arte contemporáneo de Ankara. Esta y otras fotografías históricas sirven como punto de partida de un montaje que invita a la reflexión de este poder de la imagen y su relación con la violencia. Burhan Ozbilici ganaría al año siguiente el World Press Photo por inmortalizar este momento.

Colectivo Zoológico (Chile), Teatro Habitado (España), y Manonegra (México) muestran Imperio, un recorrido por la evolución humana sujeta a los cambios tecnológicos. Una hermandad que surge en Mairena del Alcor, concretamente en Emergentes (Encuentro Internacional de jóvenes creadores en las artes). La compañía chilena representó Un enemigo del pueblo en 2016, y Dark en 2017. Su sello audiovisual unido a unas excepcionales interpretaciones dejaron huella en el encuentro. Tanto es así que Emergentes viajó a Chile en mayo para, entre otras cosas, avanzar en este proyecto que ha visto la luz a final de año. Avalados por Iberescena, la producción reúne a artistas españoles, chilenos, franceses y mexicanos.

Desde el ingenio y el humor, la propuesta se sustenta en la interpretación de sus cuatro actores. La vis cómica de Juan Pablo Troncoso alivia la información de un texto denso, poético y que se antoja a una lectura tranquila y reposada una vez finaliza la obra. El montaje gana fuerza en los monólogos a cámara. Confieso que, desde la primera vez que los vi, me fascina el trabajo audiovisual en directo que la compañía chilena desarrolla en sus composiciones teatrales. Me suena bonito el andaluz de Lucía Hernández y al que tan poco, por desgracia, estamos acostumbrados. Desgarra Paula Pavez en su discurso a cámara y la locura de Tate llevando a su personaje a comportamientos irracionales. La música, bien aprovechada en las transiciones, invita al baile. A escucharla por las mañanas antes de abrir las ventanas al mundo. La escenografía es sencilla pero atrayente, se le saca partido y no desentona.

Con trazos evidentes de Kubrick, en esta visión apocalíptica del mundo y la sociedad que nos tocó, de sus desigualdades e hipocresías, los momentos de humor sirven de alivio ante tanto choque con la realidad. Con sólo un mes de trabajo, a pesar de los contactos anteriores, el espectáculo crecerá en cuanto se calibren algunas piezas.

Me alegra ver creación joven con un discurso en la mesa. Con ganas de contar algo. Y me alegra ver que Emergentes sigue latiendo aunque no sea verano. El teatro va de eso, de romper fronteras, de mirarse a los ojos y preguntarnos quienes somos, de crear universos y transitarlos. 

Fran Garcón.