RESEÑA | DOS

"DOS" Teatro del Velador. Función 9 de diciembre. Sala La Imperdible (Sevilla)

Elenco: José Luis Fernández, Belén Lario, Juan Carlos Fernández.

Dramaturgia y Dirección: Juan Dolores Caballero.

"Una historia de amor juzgada"

Se dice que el alcohol limpia las heridas, y quizás por eso es recurrente el "beber para olvidar". Y quizás por eso los protagonistas de nuestra historia deambulan por un tugurio de mala muerte, donde parece que las horas y los días han pasado con la misma mugre que no fue barrida. Sillas amontonadas, algunas mesas y cajas de cerveza en cristal, algunas vacías y otras con algunos botellines esperando a ser bebidos.

Ella bebe, fuma, espera, bebe, bebe, fuma y espera. Parece desear que llegue, y al mismo tiempo rezar para que no se presente. Como temiendo la lucha que puede desencadenarse en aquel rincón perdido del mundo.

Como es recurrente en los proyectos de Teatro del Velador, la historia que revive el espectador no tiene armonía, de hecho, en este caso no la necesita. Y aunque el tema sobre el que versa toda la historia es el "amor" que se tienen dos personas que fueron, quizás todavía lo sean, pareja. No encontramos resquicio de algo cálido y bonito de ese amor. Más bien todo lo contrario, araña el autor a esos personajes para que brote y salga a la luz lo más grotesco y oscuro que el ser humano puede llegar a ser.

Dos, estrenada en el Teatro Central el pasado 2017, nos habla de un amor hiriente, en el que hombre y mujer, dentro de una terapia donde el público es parte activa, se baten en una guerra donde parece no haber un fin para el dolor. Y donde lo curioso y brillante del texto es que el espectador no termina de saber nunca hasta qué punto estos personajes dicen la verdad. Y, a pesar de eso, los personajes van siendo reconocibles y cercanos para el mismo.

Ante una atmósfera de violencia y vehemencia que vapulea la escena de manera cíclica y sin un aparente avance en la historia, el espectador requiere de seguir vivenciando esa imagen para poder sentenciar a alguno de los protagonistas. Porque quizás esa es una de las preguntas que la obra no quiere responder y el espectador más espera contestar. ¿Cuál es su final? ¿Cuál es la víctima y cuál su verdugo? O, por lo menos, ¿quién fue el que desencadenó esa espiral que parece ahora nunca acabar?

Juan Dolores Caballero lleva a cabo un trabajo minucioso en la dirección. El desarrollo de la historia es pausado, pero consigue un ritmo clave en el que la violencia parece estar acechando a cada momento en los personajes. Y todo ello con un gran trabajo de los actores que parecen estar muy cerca del público en todo momento, con unas interpretaciones muy orgánicas donde todo fluye de una manera muy natural. Evidentemente, en esta historia llaman la atención los DOS, hombre y mujer, protagonistas y representados por dos grandes actores que están a una gran altura. Pero no habría que dejar de lado el papel del tercero, el que parece estar fuera de esta historia y que interviene a modo de terapeuta. Aunque más bien venga a posicionarse más como una figura disruptiva en la historia. Juega el rol típico del espectador en la butaca, donde desde una posición cómoda juzga y, desde la distancia y quizás de manera inconsciente, se deja llevar por sus prejuicios más que por lo que está pasando ante sus ojos.

Dos no solo reflexiona sobre las formas que tenemos de amar, o lo que nosotros entendemos por ello, sino que también abre un espacio hacía como miramos y cuestionamos las formas de amar de los otros.

Reseña: Alberto Mejías.