Entrevista | Pedro Álvarez-Ossorio y Santiago Martinez

Pedro Alvarez-Ossorio y Santiago Martinez
Pedro Alvarez-Ossorio y Santiago Martinez

Tras el estreno en el Teatro Lope de Vega vuelve a La Fundición, su casa, "Duelo a muerte del Marqués de Pickman" el último proyecto de La Fundición Producciones que viene de cosechar hasta ocho nominaciones en los Premios Lorca del Teatro andaluz; mejor espectáculo, mejor dirección, mejor autoría musical, mejor versión, mejor actor, mejor maquillaje y peluqueria y mejor dirección de producción. 

Los próximos 5, 6, 7 y 8 de abril estarán en Teatro La Fundición donde empiezan una gira que los llevará no solo por diferentes puntos España sino tambien de Portugal.

Nosotros, horas antes de esta vuelta a La Fundición nos sentamos con Pedro Álvarez-Ossorio, director del espectáculo y con Santiago Martinez, director musical. 

P: ¿Cómo han sentado esas ocho nominaciones a los Premios Lorca?

Pedro: Hombre, a mi me gustan los premios sobre todo cuando tienen dinero (risas). Siempre sienta bien que te nominen, es un halago y si te premian mucho mejor, aunque eso será más difícil (risas). Ya que te nominen para un premio con una comedia es un logro, porque tanto en cine como en teatro de manera general siempre gana el drama, la comedia no sé porqué parece que es más fácil o piensan que es más fácil, cuando en realidad es muy difícil. Por lo tanto que a esta comedia le hayan dado ocho  nominaciones me parece algo fantástico.

Santiago: Además, creo que son nominaciones que son muy justificadas. Hay un trabajo grande detrás y hay mucho talento. Creo que es un espectáculo que se merece todas esas nominaciones.

P: ¿Cómo fue el proceso de ir de una novela histórica a un texto teatral?

Pedro: El texto se basa en un libro de historia del historiador Miguel Martorell, que es profesor de la UNED en Madrid. Escribió un ensayo sobre la historia del Marqués de Pickman y lo que ocurre con todo el duelo. Cuestión que utiliza para reflejar el ambiente de la Sevilla y la España de esa época. Yo cuando la leí pensé que había una obra de teatro detrás y de hecho cuando se presentó el libro aquí en Sevilla yo le dije: "Yo voy a intentarlo". Y él me dijo que estaba encantado, por lo que nos pusimos a ello. Evidentemente nada tiene que ver, es una versión teatral, en clave de comedia, aunque el libo tiene partes bastantes divertidas. La versión la llevamos a cabo entre nosotros dos y Pepa Sarsa, quisimos contar con una mujer porque la obra es muy de testosterona y yo veía bien de vez en cuando suavizarla con presencia femenina. De hecho la obra se desarrolla con cuatro actores; dos actores y dos actrices. Al final, aunque es una historia de hombres, hay muchos personajes femeninos, algo que creo que es muy importante para la lectura que hacemos de la obra.

P: ¿Cuanto de importante es el papel que juega la música en la obra?

Santiago: Yo creo que mucho, Pedro desde el principio tenía un concepto muy musical de la obra. Cuando el texto aún no estaba acabado ya había varias partes del texto que iban a ser musicadas. Y después otras muchas que han ido apareciendo porque él quería tratarlo de una manera musical, sin ser un musical al uso. Hay canciones o escenas donde puramente la música te da el ritmo de la obra, aunque sean escenas de texto. Creo que la música marca mucho el carácter del espectáculo.

Pedro: De hecho es una comedia musical. No es un musical a lo americano, que es a lo que quizás estamos acostumbrados. Pero es que la música era muy importante aquí y en su momento a Santi le dije que quería que fuese tratado el texto con la música de aquí. Por ejemplo, en clave de murga, que no es tanto como la chirigota, pero es un género muy importante. La copla, la zarzuela... Una variedad que por ejemplo nos ayuda para trabajar mucho con la ironía y lo que esa música significa.

P: El espectáculo no solo es que tenga un acompañamiento musical sino que los actores también cantan en escena.

Pedro: Si, totalmente. Los cuatro actores cantan en directo. Y creo que del género musical hay muchas cosas. Cantan entre dos, tres, o los cuatro. La música supone un porcentaje muy importante dentro de la obra.

P: Destaca que son cuatro actores pero hay una multitud de personajes en escena.

Pedro: Si. Yo creo que la que menos hace en Paz Alarcón, que hace dos. Pero el resto hacen un montón, creo que están entre siete u ocho personajes diferentes. Digamos que el travestismo es abundante en la obra. Es una caracterización completa de todos los personajes que lo hacen durante el espectáculo tras el escenario, porque no es visible. Quitando alguna transformación que se hace visible porque tiene su intención escénica. La obra a su vez es un juego escénico, es el teatro dentro del teatro. De hecho, la historia comienza en el Teatro Cervantes cuando se está cantando una zarzuela. El Marqués de Pickman entra en el teatro y asalta al Capitán Paredes y le pega dos bofetadas ante el público y todas las autoridades presentes. Ahí empieza el conflicto.

Santiago: Yo destaco mucho el trabajo de los actores. Hacen algo espectacular con esa variedad de personajes además de cantar. Y cuando digo que cantan, no digo solo que canten bien, sino que el canto y la interpretación es algo que se ha cuidado mucho en este espectáculo y va muy unido. Entonces, no es solo cantar, es hacerlo mientras interpretas y hacen una barbaridad de cosas.

Pedro: Y un trabajo muy local. Que al mismo tiempo es algo muy universal. Porque aquí hemos trabajado con las distintas hablas de España. Un actor pasa rápidamente de un personaje muy andaluz a un castellano neutro, por ejemplo. Y eso de entrar y salir haciendo otro personaje no es nada fácil, aunque puede parecerlo. Es un trabajo muy riguroso.

P: ¿Qué destacáis de este espectáculo?

Pedro: Sobre todo la clave del humor, la ironía. Esta mañana charlaba con ellos en el ensayo que, aunque es un duelo de dos personas que se van a matar, esto no constituye un elemento trágico. El elemento real es el duelo social que existe. Los militares y la iglesia, donde cada uno quiere llevar el poder. Y la burguesía también por supuesto. Están todos luchando por ver quién manda y eso es lo que la hace actual. El duelo entre estos dos hombres no deja de ser una anécdota que ocurrió el siglo pasado. El verdadero interés es mostrar como las cosas no han cambiado y esa lucha de interés sigue. Curiosamente el pueblo solo es representado por un personaje, una revolucionaria que monta un mitin en medio del entierro porque el pueblo está absolutamente ajeno a todo ese control. En definitiva es un trabajo muy completo que aún sigue vivo, porque la obra no está terminada. Estos tres días de ensayos hemos cambiado cosas, porque te pones a trabajar y enriqueces las cosas. Y estoy seguro de que en la gira crecerá y se enriquecerá mucho más, que tendré que ir de vez en cuando...

Santiago: Para desenriquecer (risas)

Pedro: No pasaros, no pasaros. (Risas).

Santiago: Yo creo que es un espectáculo muy divertido. Tiene un concepto que a mi modo de ver es muy especial. A pesar de tratar un tema que no se centra en un hecho muy trascendental, porque es una anécdota, a pesar de eso marca muy bien la época a través de mucho humor. Y luego el formato que a mí me parece muy especial. Tiene un toque como de sainete antiguo que a la vez lo hace muy moderno porque es un género que ya no se hace. Es un formato muy divertido y muy fácil de ver. Además te da que pensar, las cosas no han cambiado tanto. La iglesia, el ejército, los poderes, la miseria de la gente. Y ver eso con este formato a mí me parece estupendo. 

Entrevista: Alberto Mejías.

Fotografía: Alejandro Talaverón.