Entrevista | Lola Botello por Un paraguas japonés

Lola Botello llega con "Un paraguas japonés al Fest 2018.  La actriz presenta un proyecto en el que canta arropada por un grupo de músicos cómplices y con los que forma Cordelia. Donde ofrecen desde 2007 sus versiones particulares y contemporáneas, poniendo letras a temas instrumentales o mezclando voz hablada y cantada.

"Un paraguas japonés" es un intento de repasar la vida de la cantante y actriz alemana Lotte Lenya, partiendo de una recreación ficticia de las sesiones de grabación que tuvieron lugar en Nueva York en el año 1957 para el álbum "September Songs and Other American Theatre Songs". 

Pregunta: La música y el teatro parecen ser dos conponentes importantes en "Un paraguas japonés" ¿Como definirías este espectáculo? 
Lola: Es un espectáculo, como bien dices, de música y teatro, pero no quiero etiquetarlo como teatro musical o concierto teatralizado. Para mi es una historia que cuento, y a veces lo hago hablando y a veces cantando. Pienso que ahora mismo los géneros teatrales como tales han evolucionado hacia un lugar en el que las formas de contar son híbridas y están contaminadas de diferentes disciplinas. Es un espectáculo de música y teatro sin más. 

P: ¿Como surge la idea de repasar la vida de la cantante y actriz Lotte Lenya?
Lola: Descubrí a Kurt Weill hace muchos años cuando estudiaba en el Instituto del Teatro y participé en Happy End, una obra de Bertolt Brecht con música de Kurt Weill que dirigió Daniel Suárez, un maravilloso profesor de canto que teníamos por entonces. Después del Instituto del Teatro, por afición, comencé a formarme como cantante de jazz y de nuevo apareció Kurt Weill, ya que algunos de sus temas de la época americana están recogidos en los Real Books, que son los libros de partituras recopilatorios de los standards de jazz. No sólo como compositor, sino también toda su trayectoria junto a Bertolt Brecht primero y después en Broadway y Hollywood como compositor de musicales y bandas sonoras me fascinaba bastante. Fue ahí donde, buscando versiones de sus temas conocí a Lotte Lenya y caí rendida a sus pies. Lotte fue por muchos años primera actriz del Berliner Ensemble, pareja de Kurt Weill e intérprete de la mayoría de sus composiciones. Pasé un par de años recopilando documentación sobre ella (documentales, entrevistas, vídeos de sus actuaciones...). Como pareja tuvieron una relación fascinante, convulsa por la época en la que les tocó vivir y llena de libertad también, pudiendo hablar casi de una relación poliamorosa en una época en la que ese término ni siquiera se había acuñado. Después de la muerte de Kurt Weill, ella se empeña en luchar por preservar el legado musical de su marido, creando una fundación que sigue activa a día de hoy. Y como su viuda, siguió cantando, grabando discos con su música y trabajando como actriz, incluso estuvo nominada a un oscar y ganó popularidad con una película de James Bond en la que interpreta a una espía maravillosa. Ahí es cuando encuentro un libro definitivo llamado Speak Low que recoge una interesantísima relación epistolar que mantuvieron a lo largo de su vida Kurt y ella. Pasaron 24 años juntos, pero de forma intermitente, a veces los exilios, las giras o el trabajo en otras ciudades los obligaba a estar separados y otras, las decisiones de pareja. A partir de este libro decido comenzar a escribir el guión y decido hacerlo dándole voz a ella. De Weill ya tenemos la música. 

P: ¿Cuanta es la importancia de este personaje femenino? O ¿cuanta se le quiere dar?
Lola: A partir de tener todos los datos sobre la vida de ambos y la música de Weill, debo tomar una decisión personal y en este caso, consiste en contar la historia de ella. A mi me suscita mucho más curiosidad la vida de ella y por eso siento la necesidad de contarla. Podría mencionar ese lugar común de "detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer", pero ni me gusta ni comparto esta idea. Me parece que nos sigue dejando detrás a las mujeres. A Lenya no se le conoce en parte por ser víctima de la sociedad en la que le tocó vivir (añadámosle al hecho de vivir en la sociedad machista de mitad del siglo XX el haberse casado con un judío y tener que vivir con él la Segunda Guerra Mundial y el emigrar a un país al que llega siendo la primera actriz de una de las compañias de teatro más prestigiosas de Europa, pero que se ve relegada a papeles muy secundarios por su fuerte acento extranjero y por una manera de cantar que se califica como "extraña") y en parte por decisión propia: es una mujer fascinante y llena de contradicciones. Por un lado, un espíritu libre y creador y por otro, una mujer dependiente emocionalmente y consentidora por ello de estar a la sombra de su marido, quien piensa de ella cosas como "que es mejor que no sepa leer música". Evidentemente, esta visión está totalmente mediatizada, sesgada por mi punto de vista de mujer del siglo XXI, pero no entiendo la creación sin punto de vista. Ni tampoco he pretendido hacer una recreacion historicista de su vida. Me interesaba más fabular a partir de los materiales.
Además de esto, me apetecía mucho recrear este personaje fascinante, con esa voz extraña de cantante que casi no lo es, pero cuya fuerza arrolladora cuando canta no deja lugar a dudas (la llamaban la Edith Piaf alemana), que decide exiliarse con su marido a Estados Unidos y termina exiliándose de si misma, pasando años sin ser nada más que la esposa de Weill, hasta conseguir una nominación al Oscar y la popularidad y reconocimiento como actriz siendo ya su viuda. 

P: ¿Un proceso creativo complicado? En escena compartes espacio con músicos e instrumentos. 
Lola: La verdad es que no. Durante el proceso trabajamos por separado: primero escribí el guión y al mismo tiempo fui eligiendo los temas para el repertorio, siempre ayudada y consensuado con los músicos y en base a esto hicimos los arreglos musicales. En la primera fase de trabajo, ensayabamos separadamente los temas musicales por un lado y por otro la parte del texto, para la que he contado con la dirección y asesoria en la interpretación de Eva Rodriguez. Y después, en una segunda fase, juntamos ambas cosas. Tengo que decir que por fortuna hace ya 11 años que nació Cordelia, mi banda de jazz, y los músicos me conocen bastante bien, saben lo que busco y cómo me gusta trabajar. En pocos ensayos nos entendemos y a nivel musical, yo tenía claro que tampoco quería interpretar tal cual las canciones y mucho menos intentar "imitar" la forma de cantar de Lenya (que es inimitable), sino hacer nuestras propias versiones, en este caso en clave de jazz, que es el estilo que manejamos y desde mi forma de cantar. En el momento en el que suena la música en el espectáculo, el jazz se abre paso y los temas se presentan con un tratamiento propio de este estilo, dejando margen también a la improvisación. Conviven pues músicos e instrumentos conmigo en el escenario de la forma más natural posible. 

P: ¿Que supone llegar al Fest con esta propuesta?

Lola: Supone una responsabilidad muy grande. Preestrenamos el trabajo en el CICUS y yo tenía claro que en Sevilla quería presentarlo en un espacio en condiciones. No puedo estar más contenta de que sea en el marco del Fest, un festival muy maduro a nivel teatral donde se ven propuestas interesantes y de gran calidad. Me tranquiliza pensar que antes de llegar aqui hemos presentado el trabajo en algunos teatros andaluces dentro del circuito Enrédate y algunos festivales y ciclos y hemos comprobado que interesa y el público agradece que se le cuente esta historia y se le de a conocer esta música, desconocida para muchos . Espero que en el Fest suceda algo parecido. También hemos presentado el trabajo en festivales de jazz, para los que sólo planteamos las canciones en formato concierto con un pequeño hilo conductor textual entre tema y tema. El repertorio consta de 11 temas que tienen entidad por si mismos y de hecho estamos preparando la grabación del cd. Sin embargo, estoy muy excitada y feliz con la idea de poder presentarlo en un espacio como el del Fest donde la parte teatral tendrá tanta importancia como la música, no concibo una sin la otra y a veces cuesta encajarlo en programaciones porque te dicen que "o tiene mucho teatro o tiene mucha música", no entiendo estas clasificaciones. Espero que guste tal como es, que vengan muchos programadores y que Lenya, su vida y su música sigan conociéndose gracias a este trabajo que hemos hecho con tanto amor.

"Un paraguas japonés" Cordelia. 27 de abril 20:30h / 28 de abril 22:30h (Sala Cero).

Entrevista: Alberto Mejias.

Fotografía: Juan Carlos Ordoñez.