Entrevista | Cía. Teatrasmagoria

"Cuando se estrena y ves el resultado, sabes que ha merecido la pena"

Mar Aguilar y Néstor Barea crean Teatrasmagoria a partir del deseo de un proyecto teatral en común. La compañía nace con la intención de llevar a las tablas cuentos tradicionales, leyendas y relatos de fantasmas. En un mundo marcado por el frenético ritmo tecnológico, Mar y Néstor piensan en un teatro dónde los espectadores, sobre todo los más pequeños, puedan ejercitar la imaginación. Canción de Navidad (2013), El Fantasma de Canterville (2015) y El extraño caso del Dr Jekyll y Mr Hyde (2016) han sido sus tres primeros montajes. Tras cosechar éxito de crítica y público, estas navidades reaparecen en La Fundición con Sleepy Hollow, la leyenda del jinete sin cabeza a partir del 22 de diciembre.

Pregunta: ¿Cómo surge la compañía?

Néstor Barea: La compañía se funda en 2013. La crisis empezaba a golpear fuerte las artes escénicas y cada vez había menos trabajo. Tras una conversación mientras desayunábamos, le comenté a Mar que siempre había soñado con montar Canción de Navidad de Charles Dikens y su respuesta fue: "¿Y por qué no la montamos?".

P: ¿Qué funciones lleva a cabo cada uno?

Néstor Barea: Me encargo de proponer la obra. Yo decido que obra haremos. Me encargo de escribirla o adaptarla, de dirigir y actuar. También hago algo de producción. Y coordino todos los aspectos del espectáculo como música, escenografía, vestuario, iluminación etc... para que todos trabajemos a una. Por su parte, Mar se encarga del diseño escenográfico, diseño y la mayoría de las veces confección de vestuario. Es la creadora absoluta del atrezo y se encarga de la producción ejecutiva y de adelantar el dinero para la creación el espectáculo.

P: ¿Cómo nace el nuevo montaje?

Néstor Barea: La idea original era haber montado "La Leyenda de Sleepy Hollow" antes que "El Extraño Caso del Dr Jekyll y Mr Hyde" pero debido a que la idea de puesta en escena que teníamos por entonces era muy complicada, decidimos postergarlo.

El texto estaba casi terminado en verano de 2018 y fue cuando empezamos a darle vueltas al asunto. Debido a que la historia original era muy complicada de llevar a escena debido a que es un cuadro costumbrista donde apenas pasa nada, necesitábamos encontrar la forma de dinamizar la acción. Surge entonces la idea de una compañía de cómicos que van a representar la obra de "La Leyenda de Sleepy Hollow" y eso lo cambia todo. Yo quería que la acción transcurriera en un bosque como único espacio y pretendía que los únicos colores que viera el espectador fueran negro y blanco. Mar propuso la idea del carromato de los cómicos como escenografía y empezamos a trabajar en vestuarios coloristas y fáciles de cambiar. Poco a poco fue surgiendo ese bosque y el texto se fue transformando a medida que la idea de los cómicos calaba.

P: ¿Habéis tenido muchas dificultades para sacar el proyecto adelante?

Néstor Barea: Dificultades hemos tenido con este espectáculo más que con cualquier otro. La necesidad de sustituir a una compañera casi cuando íbamos a empezar los ensayos ha marcado el desarrollo del proceso creativo de una manera increíble. Los espacios concertados para los ensayos deben cambiarse, a la vez salen varias funciones de los tres espectáculos anteriores en los que tenemos que sustituir y ensayar a la vez que ensayamos el nuevo, yo empiezo a trabajar de un día para otro todas las tardes casi, Valentín Donaire, nuestro constructor escenográfico a pocos días de terminar la escenografía se rompe el pie y Mar tiene que ponerse a construir retrasando vestuario y atrezzo. Por suerte y tras aguantar el temporal parece que todo está ya en su sitio.

P: ¿Cuál es el estado de salud de la escena sevillana? ¿Hay luz?

Mar Aguilar: Sinceramente la veo tambaleándose. Todavía no hemos conseguido dar forma a ese teatro estable que esta ciudad necesita y demanda desde que tengo uso de razón. Hay espectáculos maravillosos, compañías que sin ningún tipo de ayuda u apoyo hacen creaciones increíbles, que entran en circuitos, ganan premios, reciben críticas 5 estrellas y que luego no hay dinero para contratarlas. Cada vez se hace más y más difícil vivir de esto. Al final los buenos proyectos se cansan y desaparecen. ¿Luz? La de una vela que puede apagarse al primer soplido más fuerte de lo normal.

Ojalá las instituciones pertinentes ofrecieran ayudas realmente accesibles para compañías más pequeñas, quizás la escena andaluza subiría a los escenarios espectáculos del más alto nivel. Hace falta una gestión cultural seria y comprometida ya.

P: ¿Cómo afecta esta situación a las pequeñas compañías?

Mar Aguilar: Cada nuevo espectáculo es empezar casi de cero. El contador de deuda se reinicia. La necesidad de convencer al que te contrata es indispensable. Aunque en nuestro caso y por suerte, sentimos el apoyo de mucha gente, si, es muy difícil.

P: ¿Qué os alimenta para seguir haciendo teatro?

Mar Aguilar: Nos encanta lo que hacemos. Somos muy conscientes de lo mucho que gustan nuestros espectáculos. Sabemos que muchos niños deciden leer las historias que nos ven representar. A pesar de lo duro que se hace a veces en la pareja trabajar juntos 24 horas al día en el espectáculo, cuando se estrena y ves el resultado, sabes que ha merecido la pena. Además, y aunque sigue sin ser suficiente, tenemos bastantes bolos al año. Seguimos confiando que tener más actuaciones cada año.

P: Uno de los sellos de la compañía es mantener el equipo, ¿se nota en los resultados?

Néstor Barea: Por supuesto. Cuando escribo, lo hago sabiendo exactamente quién de mis compañeros pronunciará esas palabras. Escribo adecuándome al ritmo y la forma de interpretar. Por otro lado, y extiendo a todos los compañeros, no sólo actores, cada vez encontramos antes lo que buscamos, por ejemplo, la música, Pepe Jiménez hace magia con la composición y me ofrece cada vez más rápido lo que necesito en cada escena donde hay música. Todo fluye de manera más natural.

P: ¿Qué encontrará el espectador en Sleepy Hollow?

Mar Aguilar: Será la primera vez que usamos metateatro y creo que eso va a sorprender a los más pequeños. Hemos querido hacer un cariñoso guiño a esos cómicos de antaño que iban recogiendo de los caminos todo lo aprovechable para hacer sus propios montajes. Hay una fuerte presencia de lo "artesanal" en este espectáculo.

Entrevista: Fran García.

Fotografía: Alejandro Talaverón.