ENTREVISTA | CÍA MILAGROS

Nos reciben en su espacio de trabajo Sonia y Carolina, ambas llevan adelante La Compañía Milagros desde el año 2010. Con la escenografía lista para ensayar, el vestuario preparado en perchas y bajo la atenta mirada de Filetón y Mortadela empezamos esta primera entrevista de la segunda temporada.

P: ¿Cómo surge la Cía. Milagros?

Sonia: Pues nosotras comenzamos haciendo teatro de calle. Habíamos trabajo juntas para otras compañías y notábamos cierto feeling. A raíz de ahí decidimos un verano hacer teatro de calle, pasar la gorra y a ver qué tal.

Carolina:.. Entró la crisis y nos quedamos sin trabajo. Entonces decidimos montar un espectáculo pequeño para hacer calle y ver si nos iba bien juntas... y nos encantó el rollo.

Sonia: A partir de ahí empezamos a crear los otros espectáculos de sala pero donde empezamos fue en el teatro de calle con un espectáculo de 10 min. "Trasformaciones" de llamaba.

P. ¿Qué nos encontraremos en este nuevo espectáculo?

Carolina: Es un espectáculo que estamos descubriendo. Es muy misterioso a la par que cómico. Tiene muchos puntos y está muy trabajado, desde el texto a la parte artística, escenografía, vestuario. Digamos que hemos trabajado desde otro punto, cuidando más los detalles y para nosotras es un pelotazo. (Risas) Sigue teniendo muchas cosas de la compañía, porque es nuestro, y sigue habiendo participación del público, hay números musicales y una trama muy misteriosa. Además el espectador esta vez se posiciona en un papel que nos parece muy importante, y es el papel de los corruptos...

Sonia: Pasajeros de un vuelo corrupto. "Aerolíneas Ibéricas", que es el título del espectáculo, es también el nombre de una aerolínea que es secreta y que realiza vuelos a paraísos fiscales. En concreto este viaje se dirige a Andorra. A la hora de crear este espectáculo, lo primero que nos planteamos era donde queríamos plantear al espectador, para que tuviera un papel activo dentro de la obra con en nuestros otros espectáculos donde han sido rehenes de un secuestro, bañistas de una playa, público de un programa de televisión... entonces todo empieza por donde queremos colocar al público, ¿Qué queremos que sea? Vale, queremos que sean pasajeros de un vuelo, pues a partir de ahí se desarrolló toda la idea y las construcciones.

Carolina: Una vez que teníamos claro que el público iba a ser los pasajeros corruptos nos planteamos como tratarlo. En el sentido de, ¿estamos en la parte de ello? ¿O estamos en la parte alternativa? Y decidimos colocarnos en su parte. No como dos corruptas más, sino como las azafatas de ese vuelo que al fin y al cabo son dos trabajadoras. El tema de la corrupción lo tratamos igual que se trata en España, desde la frivolidad, la ironía y desde "no pasa nada", "mientras robemos los problemas son otros". Entonces está tratado desde este punto, al principio, después todo da vueltas.

Sonia: Queremos destacar que es un espectáculo fiel a nuestro lenguaje y a nuestras formas en cuanto a crítica, a dar caña, pero de una forma más sutil. Es una bufonada pero vista desde otro punto. Creemos que va a sorprender.

Carolina: Si, a nostras nos está dejando locas (Risas).

P. Sobra decirlo pero no es una simple comedia ¿no? Aunque trabajéis con el humor como en proyectos anteriores, ese compromiso social lo tenéis encima del escenario y con el espectador.

Carolina: Siempre trabajamos desde la crítica, porque creemos que es un labor muy importante te de diques a lo que te dediques y nosotras creemos que, vengan a vernos 10 personas o 100 al día, es muy importante insertar esa crítica social y reivindicativa. Y en este caso se trata la corrupción como tema general, pero también se tratan otros temas como son las distintas clases sociales, el abuso en las relaciones sentimentales, el machismo, la sumisión...

Sonia: Las injusticias, de cómo hay gente que están impunes y después otra gente de otras clases son los más juzgados... también hablamos de eso.

P. ¿De qué manera se fragua la idea de un nuevo proyecto en vuestra compañía?

Carolina: No tenemos una forma concreta. Hay veces que surge de un vestuario, como en "Un príncipe para Leonor". Otras veces surge de la improvisación, que nos hemos ido a las calles y hemos sacado personajes pero teníamos que construir el dialogo. Esta vez hemos intentado arrancar con textos bien escritos, con una forma más convencional.

Sonia: Si, hemos partido de crear una dramaturgia y después intentar serle fiel. Nosotras hasta ahora siempre hemos creado nuestros propios textos.

Carolina: Y la dirección de los espectáculos también en nuestra. Y esta vez es la primera que contamos con dirección artística. Una vez el espectáculo ya estaba creado y montado, un compañero, Selu Fernández, ha venido y nos ha hecho la direcció artística aportándoles su toque.

P. Una cosa muy importante para vosotras es darle un sitio al público dentro del espectáculo, como vimos la anterior temporada con "un Príncipe para Leonor". ¿Hasta qué punto os la jugáis para dejar al público que participe en el espectáculo de una forma activa? ¿Es algo fundamental para vuestros espectáculos?

Sonia: Si. Para nosotros es un aliciente.

Carolina: En realidad lo vivimos como algo positivo. Está claro que tiene el mismo riesgo, que triunfo porque no depende de nosotras, pero en realidad a nosotras eso nos encanta y nos venimos muy arriba, sea fracaso o sea éxito la respuesta. También el riesgo, aunque siempre existe, no es el mismo después de siete años. Al principio había mucho mas fracaso y ahora tienes más estrategias para salir. Ahora es más la provocación y la diversión que el riesgo lo que eso supone para nosotras.

Sonia: Siempre es un aprendizaje, siempre se encuentran truquitos. Por nosotras nos tiraríamos todo el espectáculo en el patio de butacas. Improvisando.

¿De qué manera se crea un espectáculo pensado para que el público reaccione? Porque entiendo que muchas veces jugáis según la reacción del espectador ¿cómo se prepara eso?

Carolina: es complicado. Llegamos a nuestro estreno como si la obra estuviera rodada muchísimo. Intentamos que nuestra parte esté súper medida, porque después la otra parte se va creando en cada bolo. En este espectáculo hay partes en las que improvisamos y jugamos, por eso intentamos que en los ensayos, en esa parte, improvisar con lo que el público puede contestar. A la hora de medir el espectáculo eso es importante. Nosotras queremos que el espectáculo dure una hora y diez, lo que supone que tenemos que sacar el espectáculo en 55 minutos porque creamos un margen de 15 para jugar con el público. Aunque después nunca se sabe... (risas)

P. ¿Cómo afrontáis el estreno en La Imperdible?

Carolina: Con mucha ilusión y con mucho miedo. En el estreno sueles estar muy arropado por tu gente, tu familia y gente que no te conoce pero que sigue a la compañía, que son pocos, pero llenan un estreno. También las sensaciones que vemos en las redes sociales, vemos a la gente con muchas ganas de que esto salga. Yo a lo que tengo miedo es a que pasará después con todo esto que hemos montado. El estreno puede ir genial pero luego está la realidad, si entras en circuitos o no entras, si te programan, si no te programan, y por la parte del estreno yo sé que nos lo vamos a pasar muy bien.

Sonia: Y que tenemos un mes para rodar, probar, esto sí, esto no. Y en ese sentido nos sentimos afortunadas porque es una cosa complicada el hecho de estar un mes entero programadas con el estreno. Es algo que pocas veces se da. Otras veces estrenas, tienes tres bolos y venga, dentro de tres meses la vuelves a hacer. Ahí te quedas con la miel en los labios y sin poder probar cosas que te gustaría... en ese sentido salimos ganando... a no ser que sea un fracaso total (risas) Es una oportunidad y nos sentimos muy agradecidas por la confianza. ¿Qué ocurrirá después? Esa es la gran pregunta. Espero que sigamos evolucionando y entrando en circuitos coma hasta ahora.

Carolina: Este espectáculo es un riesgo a ese nivel, en el sentido de que nuestros espectáculos anteriores han sido más reducidos por distintos motivos. El primero es el económico, el hecho de invertir en una puesta en escena como esta, y luego que nos movemos por circuitos que tienen un caché muy concreto y muy bajo. Además de las características técnicas que hacen que tengas que llevar un espectáculo que se amolde bien a esas características y que económicamente te salga medio rentable. Y la verdad es que ya estábamos un poco con ganas de esto, porque en nuestro segundo espectáculo, "No se llama copla", nos vinimos un poco arriba y yo creo que no era el momento. El espectáculo nos quedo de puta madre, era un pelotazo pero nos lo comimos con patatas. Hicimos bolos, pero no tantos como estos últimos. Porque claro, eran proyectos que necesitaban más necesidades técnicas y por lo tanto más caché. Y creemos que no era el momento, acabábamos de empezar, nadie nos conocía, y llevamos desde entonces, que han pasado 5 años con ganas de hacer algo más "groso" y aunque nos lanzamos con cierto miedo, tenemos la esperanza de que como llevábamos más tiempo y más recorrido por los circuitos ahora puede ser nuestro momento.

Entrevista: Alberto Mejias.

Fotografía: Alejandro Talaverón