Actualidad | La E.S.A.D. de Sevilla traza lazos con la República Checa

La Escuela Superior de Arte Dramático de Sevilla ha tenido el calendario apretado a raíz de las numerosas visitas internacionales. La pedagoga y actriz checa Adéla Kratochvílová ha participado durante una semana de las clases que ofertan en la escuela hispalense.  

"Todo lo que he podido ver de las diferentes clases me ha parecido agradable y sorprendente. Hay gran nivel. Hay mucha conciencia del aquí y el ahora, mucha concentración. Bajo mi punto de vista, esto es lo más importante para un actor. No he podido ver todo pero por ejemplo, el trabajo de Juan Antonio de la Plaza con el mimo y la pantomima me ha parecido muy interesante" ha explicado Adéla.

Asimismo, la pedagoga ha relatado cómo llegó al oficio y su posterior especialización con estudiantes sordos: "Mi padre era un artista inquieto y continuamente organizaba actividades para niños. Y entonces me crie en ese ambiente, el ambiente de un artista libre que podía hacer lo que quería. En aquel momento, en la época del Comunismo, no era común salirse de las normas o hacer cosas creativas y diferentes. Cuando tenía catorce años empecé a ir a clases de iniciación de teatro en Brno. Ahí recibí educación de disciplinas como la interpretación, el movimiento, la técnica vocal, el canto o los malabares. Más mayor empecé a estudiar y a tener contacto con los estudiantes del departamento de interpretación para sordos que se había creado años antes. Vi los trabajos finales, aprendí lenguaje de signos y empecé a tener contacto con la jefa de este departamento y ella me acogió para participar en el proyecto final de curso de la especialidad de teatro para sordos. Cuando pensé en mi tema para la tesis doctoral fue esta profesora la que me invitó a desarrollar sobre esto y trabajar con las personas sordas".

En la actualidad compagina su trabajo impartiendo clases con los montajes de su compañía Teatro maleta (Divadlo kufr). Espectáculos familiares donde combina diferentes técnicas circenses como los malabares o las acrobacias. Para Adéla, el movimiento impulsa un trabajo que apenas se diferencia entre personas sordas o no sordas: "Cuando trabajo con un estudiante, sea sordo o no, siempre empiezo por el movimiento y me concentro en enseñar malabares. Esto es para que se hagan con la técnica y sean capaces de aprender, establecer la disciplina de recibir y aprender. Trabajo de forma muy teatral. Procuro recalcar la idea de que dentro de estas cualidades técnicas siempre es importante ser capaces de crear una atmósfera, construir personajes y contar historias. La diferencia básica con el trabajo entre actores sordos o no sordos es la música. A los sordos no les puedo poner música ni los puedo dirigir con la voz durante los ejercicios. Este tipo de trabajo es un poco más lento porque les explico qué quiero de ellos y al final del ejercicio les doy las indicaciones necesarias".

Este encuentro se enmarca dentro de las actividades de intercambio artístico y profesional que ofrece el programa Erasmus +.

Centro de Documentación de las Artes Escénicas
Centro de Documentación de las Artes Escénicas

Otras de las actividades que se han llevado a cabo, coincidiendo con la celebración del Día Mundial del Teatro, han sido unas jornadas sobre el legado del escenógrafo checo Josef Svoboda. Unas jornadas multisede en la E.S.A.D. de Sevilla y la R.E.S.A.D. de Madrid. También ha participado el Centro de Documentación de las Artes Escénicas de Andaucía. 

Bajo el título de #Svobodays, ambas escuelas se unieron para para realizar estas jornadas que han vuelto a traer al presente el legado del escenógrafo checo Josef Svoboda. A lo largo de la pasada semana se realizaron presentaciones, proyecciones documentales, mesas redondas y una pequeña muestra que revisita los hallazgos del destacado escenógrafo checo.

El escenógrafo, arquitecto y jefe artístico de Laterna Magika, Josef Svoboda, está considerado como uno de los profesionales más importantes del teatro reciente. Svoboda introdujo en la escenografía procedimientos modernos, basados en una novedosa percepción del espacio, tiempo, movimiento y luz como factores dramáticos. Con #Svobodays se pretende crear la antesala de una serie de eventos que en 2020 desean celebrar los 100 años del nacimiento del célebre escenógrafo desaparecido en 2002.

En las presentaciones del profesorado internacional invitado se hizo repaso por las constantes, patentes y hallazgos más importantes del artista. La profesora Marie Jirásková, procedente de la Janáčkova akademie múzických umění v Brně (JAMU), se centró en la diversificación de intereses y resultados del escenógrafo. Jirásková participó en la edición de una importante publicación que recoge, a través de entrevistas, las reflexiones y testimonio directo de Svoboda. Jirásková habló de los imponentes espacios dinámicos deudores de Appia y Craig, el expresivo uso de espejos y efectos visuales, del polyekran, de la polyvisión, de la colaboración con el director de escena Alfréd Radok que desembocó en la creación de Laterna Magika y le dio reconocimiento mundial en la exposición de Bruselas de 1958 (siendo herederos de la tradición cinematográfica del país). A su vez, ofrecerá un panorama histórico-cultural en el que se inserta la creación del escenógrafo Svoboda.

La intervención de la profesora Christine Richier, de L'École Nationale Supérieure des Arts et Techniques du Théâtre (ENSATT), versó sobre cómo explotó hasta lo imposible las posibilidades de la dramaturgia de la luz en consonancia con la plástica escénica. A través de sus investigaciones sobre lo que Svoboda llamaba el espacio psico-plástico, se reflexionó cómo él podía contar estados emocionales y dramáticos a través de distintas calidades y soluciones lumínicas que englobaban al espectador en un espacio único. En esa búsqueda de la inmaterialidad de la luz, Svoboda creó en 1967 uno de sus efectos especiales más famosos: un pilar de luz en tres dimensiones. Se trata de la famosa cortina de luz blanca creada por unos focos diseñados por él, que desde entonces llamamos "Svobodas" en cumplido reconocimiento a su creador. En la intervención de la profesora Richier, se vió cómo experimentaba con las nuevas tecnologías, con efector lumínico que son la antesala de los rayos láser y la holografía, así como su uso en las escenificaciones de la proyección en varias pantallas para conseguir la multiplicación variable y coordinada con la actuación de los actores.

Ángel Martinez Roger, Christine Richier, Marie Jirásková y Omero Cruz en las sesiones #Svobodays en la E.S.A.D.
Ángel Martinez Roger, Christine Richier, Marie Jirásková y Omero Cruz en las sesiones #Svobodays en la E.S.A.D.

Las conferencias especializadas estuvieron combinadas con mesas redondas en torno a la figura del escenógrafo checo. De esta forma, se pretendió contextualizar su creación en los escenarios españoles donde trabajó en diversas ocasiones. El dramaturgo Ignacio García May ofreció un recuerdo sincero de su experiencia durante el proceso creativo de Alesio (Centro Dramático Nacional, 1987). En la mesa redonda que se celebró en el Centro de Documentación de las Artes Escénicas de Andalucía, personalidades como el director José Luis Castro, el actor Gregor Acuña-Pohl o Boris Micka hablaron de las vicisitudes del montaje de Salomé en el Teatro de la Maestranza en 1995. 

Mediante la recuperación y difusión de los logros de este artista checo (el movimiento de los elementos en escena, la brillantez de sus conquistas con las proyecciones múltiples y simultáneas), se pretende hacer una reflexión de sus antecesores (Vlastislav Hofman, František Tröster, ...) así como de buena parte del teatro moderno que ha venido desarrollándose después. Josef Svoboda, sin duda, es el referente de muchos de los artistas contemporáneos de nuestra escena nacional e internacional: desde Robert Wilson o Julie Taymor hasta Jaume Plensa y su influencia en la Fura dels Baus.

La actividad desarrollada entre las ciudades de Madrid y Sevilla ha suscitado el interés y colaboración de instituciones como el Centro Checo en Madrid o la participación de las asociaciones de profesionales como la Asociación de Artistas Plásticos Escénicos de España (AAPEE), la Asociación de Autores de Iluminación (AAI) o la Asociación de Escenógrafos Internacional (OISTAT-Spain), además de la inestimable colaboración del Teatro Maestranza de Sevilla.


Fran García / Eufrasio Lucena